¿Ansiedad en el trabajo? ¡No, gracias!
¿Has experimentado
ansiedad en tu trabajo? ¿Te has angustiado porque parece que no llegas a tiempo? ¿Todo tenía que estar listo “para ayer”? ¿Has tenido ganas de escapar y dejarlo todo?
Son situaciones comunes a las que nos vemos sometidos cotidianamente. La alta competitividad, la necesidad de resultados rápidos y visibles, y el ritmo de vida actual pueden llevarnos a vivir momentos de “bloqueo”, en las que parece que de repente “no podemos con todo”.
Cierto nivel de ansiedad es positivo (estrés productivo) y efectivamente nos estimula y hace ser más brillantes y resolutivos y por tanto más productivos. Pero en ocasiones, el nivel de ansiedad aumenta y si es mantenida en el tiempo puede llegar a ser patológica y afectarnos seriamente. Para evitarlo, propongo algunos pequeños trucos.
Objetivo: Mantener nuestra productividad sin que la ansiedad nos supere:
1 - Tener muy clara la finalidad de nuestro trabajo: ¿Qué queremos conseguir? No hacerlo es fuente de estrés asegurado.
2.- Definir un calendario claro, asumible y realista para realizarlo: ¿Cuándo? Si no somos realistas, apostamos por la ansiedad.
3.- Dividir el proyecto en pequeñas tareas asumibles en breve espacio de tiempo (GTD): ¿Cómo? Cada pequeña tarea realizada, será un avance y exorcizará la ansiedad.
4.- Categorizar y asignar prioridad a cada tarea: Es importante saber qué hay que hacer, pero también en qué orden. Métodos hay muchos (puntuar de 1 a 10, clasificar por colores…)
5.- Pedir ayuda en aquellas tareas en las que nos “estanquemos”. Hacerlo no es ningún descrédito y puede agilizar una situación de bloqueo productor de ansiedad. Si coyunturalmente no hay posibilidad de recibir ayuda, pasar a la tarea siguiente y relegarla para cuando sea posible.
6.- Tomar “minutos de oro”: Establecer periodos de descanso en la consecución de tareas. Cinco minutos cada hora para hacer “volar” nuestra mente son fundamentales. Algo de música, un paseo (real o virtual), una pequeña conversación, o simplemente cerrar los ojos y respirar suavemente, es “recargar baterías”. ¡En esos minutos, prohibido pensar en la tareas pendientes!
8.- Saber delegar tareas: Si tienes colaboradores, no acapares trabajo, acumularás ansiedad. Confiar en ellos y delegarles las tareas que puedan realizar es fundamental para que te liberes para las que sólo puedes realizar tú.
7.- Una alimentación equilibrada, líquidos adecuados (excelentes los zumos) y tiempo de sueño reglado, ayudarán a disminuir la ansiedad y a avanzar en los proyectos.
8.- Mantén una postura adecuada.
9.- Una hora de ejercicio al día: Caminar una hora a ritmo rápido, al menos tres días a la semana, elimina estrés y clarifica la mente.
10.- Si aún así, la ansiedad nos supera, una buena forma de minimizarla es exteriorizarlo. Cuéntaselo a alguien de tu confianza.
En post sucesivos, seguiremos avanzando en los métodos de control del estrés y la ansiedad. ¡Espero que te resulte útil!
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